La pregunta llega siempre igual: "¿qué sale más barato, corredizo o batiente?". Es la pregunta equivocada, y contestarla como viene es la forma más rápida de acabar con un portón que estorba todos los días. Hay un dato de tu entrada que decide antes que el presupuesto.
Te explico las dos opciones con lo que de verdad importa de cada una, y al final te digo cuál es ese dato.
El batiente: sencillo, pero cobra su espacio
Abre en una o dos hojas, hacia adentro. Es el más simple mecánicamente, y eso juega a tu favor: no depende de riel, ni de ruedas, ni de una guía que se llene de tierra. Menos piezas móviles significa menos mantenimiento a diez años.
A cambio te pide una cosa: espacio libre de barrido. Si tu portón mide 3 metros y abre en dos hojas, cada hoja barre metro y medio hacia adentro, y ese arco tiene que estar despejado. Nada de macetas, nada de coche estacionado ahí, nada de desnivel que roce.
Lo que se descuida en un batiente no es la hoja, es la bisagra. Una hoja de herrería pesa, y si la bisagra no está reforzada, en dos años el portón se vence y arrastra. Eso se resuelve de fábrica o no se resuelve.
El corredizo: gana el espacio, pide el suelo
Corre lateral, sobre riel a piso o colgado de una viga superior. No barre nada, así que resuelve entradas donde no hay fondo libre o donde la calle es angosta y no puedes abrir sin invadir.
El precio que pide es el piso. Un corredizo a riel necesita superficie pareja en todo el recorrido y un espacio lateral igual al ancho del portón para que se guarde. Si tu barda arranca justo al lado del vano, el corredizo no cabe, por mucho que lo quieras.
El colgado se salta el problema del piso, pero pide estructura arriba que aguante el peso en voladizo, y eso hay que calcularlo. Ya viste las dos. Ahora el dato que decide.
El dato que casi nadie mide
No es el ancho del vano. Es cuánto espacio libre tienes al lado y cuánto tienes al fondo.
Si tienes lateral libre igual o mayor al ancho del portón, el corredizo es viable. Si tienes fondo libre igual a la mitad del ancho por cada hoja, el batiente es viable. Muchas entradas cumplen solo una de las dos, y ahí la decisión ya se tomó sola: la que cabe. Discutir precio entre una opción que cabe y una que no, es discutir nada.
Cuando las dos caben, entonces sí entran los otros criterios: mantenimiento a favor del batiente, comodidad diaria a favor del corredizo, y el costo, que casi siempre sale más alto en corredizo por el riel y los herrajes.
Déjalo preparado para motor aunque no lo automatices
Esto aplica a los dos. Preparar el refuerzo y el paso de cable mientras se fabrica cuesta poco, porque el perfil está abierto y la pieza está en el banco. Hacerlo después implica desmontar el portón, perforar y volver a pintar.
Es el tipo de decisión que se ve cara hoy y barata en dos años, que es cuando la gente decide que ya se cansó de bajarse del coche.
¿Cuánto tarda un portón?
De 12 a 20 días hábiles desde el anticipo. Un portón de línea recta va en la parte baja del rango; uno con forja artística se va a la parte alta porque cada voluta se dobla a mano.
¿El corredizo siempre es más caro?
Casi siempre, por el riel, las ruedas y la guía. La diferencia se nota más en portones anchos.
¿Se puede poner corredizo si mi piso está en desnivel?
Con riel a piso, se complica. Ahí conviene el colgado, siempre que haya estructura arriba que aguante. Lo reviso en la visita.
¿Trabajan sobre barda existente?
Sí. Calculo la placa de anclaje según el tramo y el peso, y si la barda no da, te lo digo antes de cotizar.
Ya sabes qué medir antes de preguntar precio. Mándame una foto de tu entrada y las dos medidas, la del vano y la del lateral libre, y te digo cuál cae y cuánto cuesta, desglosado.